Sushinomi

HISTORIA

En el año 2000, en el barrio del Eixample de Barcelona, abre sus puertas el restaurante originalmente conocido como Sushi Itto con el propósito de ofrecer a la ciudad condal su concepto culinario ya reconocido en otros lugares del mundo.

Esta encarnación del sushi contemporáneo ha pasado a llamarse Sushi Nomi para poder así evolucionar y distinguirse del resto, con una voz y personalidad propia, que integra el estilo clásico de la gastronomía japonesa con rasgos innovadores que mezclan las distintas influencias culturales de su creador.

Gustavo Hernández

Detrás de las creaciones de Sushi Nomi está un nombre propio y una carrera profesional que comienzan su camino en el año 1982, en el restaurante Suntory, en ciudad de México.

A continuación se incorpora a restaurantes como Samurai y Kabuki hasta finalmente ser partícipe activamente en la apertura del primer restaurante Sushi itto en 1988.

Con estos ultimos llega a abrir 120 restaurantes con el cargo de Chef Corporativo en diferentes estados de la república Mexicana y en países de Centroamérica, Estados Unidos, Italia y España.

En 1995 viaja a Tailandia para formarse en cocina Tailandesa en el Hotel Oriental. Aprovechando esta visita al Asia Pacífico, se aventura a recorrer Japón y conocer de primera mano algunos de los restaurantes especializados en sushi, ramen, yakitori y tempura.

En 1999 en Estados Unidos realiza cursos en la California Sushi Academy.

Desde el año 2000 lidera su propio concepto culinario de la cocina japonesa “con un toque wey" en el centro de Barcelona.

FILOSOFIA

Sushi Nomi basa su aproximación a la cocina japonesa respetando 3 pilares fundamentales:

  • La materia prima que se utiliza en la elaboración de los distintos platos es seleccionada con esmero día a día por nuestro itamae y debe ser de primera calidad.
  • Al momento. Los platos son preparados en tiempo real, para así asegurar la satisfacción de quien va a degustar estas preparaciones y por respeto al producto mismo.
  • Servicio de calidad, personalizado, en una atmosfera relajada donde cada uno de los comensales puede disfrutar de una experiencia única y agradable.

Si vivir sólo es soñar, hagamos el bien soñando

– Amado Nervo. Poeta, novelista y ensayista mexicano.